Menú Cerrar

FIN DEL USO DE JAULAS EN LA GANADERÍA – (END THE CAGE AGE)

El 30 de junio de 2021, la Comisión Europea anunció una iniciativa política para eliminar gradualmente el uso de jaulas en la ganadería de la UE (C(2021) 4747 final). Para evaluar las consecuencias socioeconómicas de esta iniciativa política, conocida por las ONG como “End the Cage Age”, se llevó a cabo una evaluación con base científica, cuyo objetivo era en cuantificar los posibles impactos y resaltar los riesgos económicos en juego, para el sector porcino y sectores de huevos (gallinas ponedoras).

El estudio fue llevado a cabo por 3 institutos científicos europeos, Institute of Agricultural Economics Nonprofit Kft. (AKI, Budapest, Hungria),  Foundation Science and Education for Agri-Food Sector (FNEA, Warsaw, Polonia), y European Centre for Agricultural, Regional and Environmental Policy Research (EuroCARE GmbH, Bonn, Alemania).

Actualmente la legislación Europea en Bienestar Animal se basa en 5 Directivas (generalista 58/98, gallinas ponedoras 1999/74, pollos de engorde 2007/43, terneros 2008/119, porcino 2008/120), una regulación específica en Transporte Animal 1/2005), y otra en Bienestar durante el Sacrificio 1009/2009.

El objetivo de la Comisión Europea es unificar todas estas Directivas en una única regulación, que además incluya el fin de la utilización de jaulas en la producción ganadera, inicialmente en cerdos (cerdas) y gallinas ponedoras, pero que en el futuro incluirá otras especies (como conejos por ejemplo).

Las conclusiones del estudio científico fueros las siguientes:

  • Grave impacto en la balanza comercial neta de la UE27: en la mayoría de los escenarios estudiados, y debido a la menor capacidad de producción de carne, se prevé un fuerte aumento en las importaciones, y una disminución de las exportaciones de carne de cerdo y huevos.
  • Precio productor/consumidor altamente dependiente del período de transición elegido: el precio medio al productor podría aumentar en algunos casos hasta un 47,4% para la carne de cerdo y un 3,7% para los huevos. Los cambios en los precios al productor y al consumidor de los huevos podrían ser menos significativos si se planea una transición a esta directiva en un periodo de tiempo más largo.
  • También se espera, como está empezando a ocurrir, que la concentración de granjas se intensifique debido a que algunos pequeños productores posiblemente no puedan hacer frente a las altas inversiones que deberán acometer, y evitar la baja rentabilidad que estas modificaciones acarrearían en sus granjas.
  • Seguridad alimentaria: la producción interna de la UE debe cubrir la demanda interna, para no depender de las importaciones de terceros países. Por ello, ciertos productos cárnicos pueden experimentar tal subida de precio, que se vuelvan inasequibles para una parte de la población, lo que esta medida tendría un impacto social inaceptable.
  • La nueva legislación en Bienestar Animal, más el impacto acumulativo del Pacto Verde Europeo, que prevé reducir la producción interna debido a los requisitos medioambientales, en huella de carbono, producción de gases de efecto invernadero, y la disminución de nitrógeno, limitará la capacidad de producción en las granjas.

La prohibición de las jaulas en la producción ganadera es solo una parte limitada de una ecuación mucho mayor.

La revisión general de la nueva legislación sobre bienestar animal y el estudio presentado sobre los impactos en el sector porcino y el sector de gallinas ponedoras, muestra que la prohibición en sí misma tendrá efectos perjudiciales ambos sectores.

En el caso del sector porcino, la transición a sistemas de maternidad libres requerirá de inversiones significativas destinadas a la adaptación de espacios más amplios y en la reconstrucción de los edificios existentes. Teniendo en cuenta la oposición de los Ayuntamientos a aprobar ampliaciones o modificaciones en las granjas existentes, esta opción será muy limitada, y prácticamente inviable.

Los costes de dichas inversiones podrían oscilar entre 3.800 y 6.700 millones de euros (a precios corrientes de 2021) en los diferentes escenarios. Debido a la distribución geográfica desigual del censo de reproductoras en la UE, se espera que los costes de inversión sean sustancialmente mayores en los Estados miembros occidentales (Alemania, Dinamarca, Francia o España), que es donde se concentra la mayoría del censo.

La adecuación de las granjas a la nueva legislación requerirá inversiones de capital masivos, y es probable que dichas adaptaciones causen interrupciones significativas en el ciclo productivo tanto de cerdos como de gallinas ponedoras. En nuestra opinión, la transición a los sistemas de en libertad, debería ir acompañada de una adecuada ayuda a través de fondos europeos destinados a los ganaderos, ya que de lo contrario obligará a muchos de ellos a abandonar la actividad.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que los sistemas de producción al aire libre, o en espacios abiertos tienen un riesgo excepcional en la transmisión de enfermedades provenientes de la fauna silvestre, como estamos comprobando en el caso de la Peste Porcina Africana o la Gripe Aviar.

Con el fin de mejorar la evaluación en Bienestar Animal de los distintos agentes implicados en la producción de carne, la Federación de Veterinarios Europeos ha presentado una propuesta conjunta tanto a nivel de granjas, como durante el transporte y en el momento del sacrificio en matadero, con los siguientes puntos:

  1. Sistemas de cría sin jaulas para gallinas ponedoras.
  2. Sistemas de parto en cerdas, más respetuosos con el bienestar animal y prevención de las mutilaciones de lechones (corte de rabos y castración).
  3. Reducir la cojera del ganado lechero.
  4. Proteger mejor a las especies productivas que aún no están cubiertas por la nueva propuesta de Legislación Europea en Bienestar Animal.
  5. Visitas periódicas de los veterinarios a las granjas y a sus instalaciones sanitarias.
  6. Condiciones de viaje basadas en pruebas y eliminación progresiva del transporte por barco a terceros países.
  7. Sacrificar a los animales solo cuando estén aturdidos.
  8. Armonizar el etiquetado y aplicar indicaciones significativas de bienestar animal de la UE.

Esperemos que todos los actores implicados en llevar a término la nueva ley de Bienestar Animal, estemos a la altura que se nos exige, para, buscando las mejores condiciones de bienestar y salud de los animales en las granjas, podamos ayudar a que la Profesión Ganadera, con el apoyo de los profesionales ligados en los distintos eslabones de la producción animal (Veterinarios, Transportistas, profesionales del sector cárnico, Inspectores sanitarios, Comerciales, Carniceros, etc.), tenga futuro y sea una profesión respetada por la sociedad para  seguir velando por el interés de los consumidores.

Alberto Álvarez de Benito, Académico Correspondiente, ACCVVRM

1 comentario

  1. PEDRO ANTONIO BALANZA VICENTE

    Sin duda, cada vez que se implanta una reforma, en el ámbito social que sea, ello tiene unos costes e implica abordar y solucionar unos problemas. Pero nunca la existencia de dichos problemas puede ser una excusa para no abordar esas necesarias reformas.

    En este caso, Alberto, creo que has reflejado todo ello muy bien en tu artículo, felicidades por ello:
    Has puesto de manifiesto la necesidad de mejorar el bienestar de nuestros animales de abasto, en la línea marcada por la UE, (El Pacto Verde, sobre todo), y, además, los problemas que ello acarrea y hay que gestionar, al pasar de modelos estrictamente basados en maximizar la producción, a modelos con objetivos más respetuosos con la ética y el cuidado del medio ambiente, como son los desajustes en los sistemas productivos nacionales, o los efectos distorsionadores de los mercados internacionales.
    Todos estos problemas deben ser corregidos, o al menos minimizados, por unas adecuadas políticas, tanto a nivel comunitario como nacional.
    De nuevo, felicidades.

Deja una respuesta